martes, 16 de octubre de 2012
La batería
La batería es un conjunto de instrumentos musicales, todos ellos de percusión, usado para muchas agrupaciones musicales. También se refiere al músico que toca estos instrumentos, aunque también es frecuente el uso del término «baterista» para referirse a este músico.
Los instrumentos de percusión son considerados los más antiguos de los instrumentos musicales junto a los de viento. El origen de la batería radica en la unión, en 1890, de unos cuantos instrumentos: los tambores y los timbales, que surgen de África y China, los platillos, que derivan de Turquía y también de China, y el bombo, de Europa.
En el siglo XIX los músicos románticos comenzaron a utilizar grupos («baterías») cada vez más grandes, que fueron utilizados a principios del siglo XX, en el cakewalk y otros estilos estadounidenses precursores del jazz. Antes de que todos los instrumentos fueran unidos y mientras su unión no era popular, eran tocados por varias personas (entre 2 y 4), cada una de las cuales se encargaba de alguno de los instrumentos de percusión. Pero las pérdidas durante la Primera Guerra Mundial afectaron a la alta burguesía, que solía contar con pequeñas orquestas privadas, y se vieron obligados a reducir el número de músicos, y en muchos casos éstos, sobre todo los percusionistas, aprendieron a tocar varios instrumentos a la vez. Con la invención del pedal de bombo (primero, de madera; después, de acero), en 1910, por parte de Wilhelm F. Ludwig, se permitió que casi toda la percusión pudiera ser tocada por un solo músico.
La batería está compuesta por un conjunto de tambores, comúnmente de madera, cubiertos por dos parches, uno de golpeo (en la parte superior) y otro resonante (en la parte inferior). Estos tambores pueden variar su diámetro, afectando al tono, y la profundidad, variando la sensibilidad sobre el parche de resonancia. Además la batería también es acompañada por los imprescindibles platos, y otros accesorios (tales como cencerro, panderetas, bloques de madera, entre otros). La batería se puede afinar con una llave de afinación y un sistema de capachos o lugs y pernos de afinación que tensan el parche.Mientras más tenso el parche, más agudo el sonido, y viceversa.
PIEZAS:
-Bombo: usualmente tiene un diámetro desde 18” hasta 26”, y una profundidad de entre 14” y 22” aunque también se los encuentra desde las 16 pulgadas hasta las 28 pulgadas de diámetro. El más usado es el de 22×18”. El bombo generalmente se maneja con el pie a través de un pedal con una maza. También se puede manejar con un doble pedal, usando los dos pies que, comúnmente se conectan por medio de un sistema cardanico que activa la segunda maza, aunque existen diversos sistemas, incluso algunos de activación con el talon y la punta de los pies. El bombo posee la voz más grave y potente de todo el conjunto y, por ello, cumple una función de cimentación básica en la interpretación.
-Caja, tarola o redoblante: suele tener un diámetro de 14”, pero los hay desde 10” a 17”. La profundidad estándar es 5,5”, pudiendo variar desde 3,5” (piccolo) hasta 8,0”. A diferencia de los otros tambores, la caja posee una bordonera o conjunto de alambres que, colocada en contacto con el parche de resonancia, produce su vibración por simpatía y el característico sonido a zumbido de la caja. Su función es marcar los compases, lo que no impide que se use libremente logrando cambios en la marcha y/o contratiempos.
-Tom toms o toms: desde 6” hasta 15” de diámetro. Generalmente van montados sobre el bombo, pero si se usan más de dos, llevan soportes adicionales muchas veces los toms van sobre los pedestales de los platillos.
Tom base o tom de piso (goliat): desde 14” hasta 20” pulgadas de diámetro. Generalmente poseen patas individuales, pero algunas veces permiten ser anclados a un pedestal de platillo.
Platillos
Platillos de una batería. Colección Artistas en Plastilina de Carlos Vélez. 2005 Corferias - Bogotá,se afinan. Colombia.
-Crash o Remate: platillo mediano de 12” a 20”. Se utiliza para dar énfasis en los pasajes musicales y para algunos ritmos.
-Ride o Ritmo: platillo grande cuyo diámetro varía entre 17” y 24”, aunque hay marcas a modo de curiosidad que los fabricaron de 26" e incluso hasta de 32”. Los más comunes son los de 20” 21" y 22”. Muchas veces se usan para llevar el ritmo en sustitución del hi-hat.
-Splash: platillo pequeño que varía de 5” hasta 13” pulgadas. Se usan para efectos especiales, comúnmente en pasajes de poca intensidad sonora.
-China: se fabrican desde 10” hasta 22”. También existe el china-splash, de 8” a 12” pulgadas. Se usan para efectos. Su diseño es característico pues son colocados del revés. Tiene una cierta similitud de sonido con el crash.
-Crash ride: platillo mediano-grande de 18”-20”. Hay gente que los usa como Crash y como Ride, y gente que los usa solo como Crash, debido a su mayor potencia.
-Hi-hats, Chaston, Charles, o Contratiempos: sistema que consta de 2 platillos instalados en un soporte con pedal que permite que uno caiga sobre el otro haciéndolos sonar. Se fabrican de entre 10” y 15”, aunque se han llegado a fabricar incluso de 16". El más común es el de 14” y el de 15" pulgadas. Puede ser normal o edge (borde); este último consiste en que el plato que va abajo (bottom) tiene un borde corrugado que da un sonido mejor para ciertos géneros. Los Hit hats se puede tocar cerrado y abierto, usando el pedal.
-También existen platillos de efectos como los cup chime, los bell, los chopper,spiral trash, china-splash, etc. con sonidos verdaderamente únicos y característicos.
-También hay algunas baterías que incluyen en su set de platillos un gong (muchas veces de decoración). Estos suelen fabricarse desde los diminutos gongs de 6" a los de 60", aunque también se fabrican gigantescos gongs de 80".
Baquetas:
La batería se toca con baquetas o con escobillas. Las baquetas varían según el material (madera, fibra o aluminio [ahead]), grosor, longitud, tipo y material de punta (de madera o de nylon, en forma de nuez u ovalada) y peso para tocar con mayor o menor rapidez, con mayor o menor intensidad, o con diferentes tonos en el caso de usar baquetas de punta de felpa, según las características de cada baterista.
Las configuraciones de tambores y platillos se hacen a gusto del baterista. Por tal motivo varían los tamaños y formas e incluso marcas, ya que cada una de ellas brindan un sonido único y fácilmente característico.
Otros instrumentos que pueden ir en la batería son, entre otros:
-cencerros
-pandereta
-cortinas
-bongós
-conga
-caja china
-octoban
Batería electrónica
La batería electrónica consta generalmente de parches virtuales, o pads electrónicos, similares a los de práctica (de material poco vibrante), que producen un sonido determinado y programable. Hay algunos modelos que permiten tocar encima de la música o de otros ritmos ya registrados anteriormente o ya incluidos en la caja de sonidos instalada en la batería electrónica. Muchas baterías ya llevan incluidos muchos sonidos para programar en los parches y no tener que incluir ningún instrumento más.
Las diferentes partes de una batería electrónica común son (en algunos tipos se pueden incluir más):
-1 caja o tambor o redoblante
-3 tom (normalmente 2 sobre el pad del bombo y otro al lado opuesto de la caja
-1 bombo
-2 platillos (crash y ride)
-2 platillos de hi-hat (charles)
-1 pedal para el bombo
-1 pedal para el charles. Algunas baterías electrónicas incluyen un soporte normal de charles para montar ahí el hi-hat, al igual que las baterías acústicas, en lugar de un pedal.
-Rack ("andamio" para montar los elementos)
En su mayoría, son baterías "alternas" que son utilizadas para ritmos contemporáneos electrónicos, son muy versátiles pero a veces, muy limitadas en cuanto a sonido afinación y sensación, ya que como lo hemos mencionado anteriormente, en general sus "parches" son electrónicos y de sonido programabable y por lo tanto no brindan respuesta ni sensación muy buena. En todo caso, hoy en día los fabricantes de baterías electrónicas disponen de muchas tecnologías que buscan homologar sonidos, apariencia y sensación al golpe, llegando incluso a tener sonidos que imitan diferentes tipos de maderas, sonidos diferentes en las áreas de los pads (imitando rimshots o golpes en la campana, centro y borde del plato, aleaciones de metales, y/o marcas en el caso de los platillos. También hay algunas que usan parches tradicionales y algunas híbridas o electroacústicas, que pueden usarse de ambas formas. Otra ventaja es que pueden ser fácilmente conectadas a una computadora, con lo que se pueden experimentar una infinidad de sonidos y es fácil de grabar. Hay bateristas como Phil Collins, Neil Peart de Rush y Rick Allen de Def Leppard, que usan kits con ambos sistemas.
La manera de tocar la batería ha ido evolucionando con el tiempo, dado a que las necesidades de los bateristas cambian, y aunado a eso, la manera de encontrar sonidos diversos con sólo tomar las clásicas baquetas, es aquí, en donde inicia este interesante apartado.
En primer lugar cabe destacar que actualmente no sólo existen las baquetas de madera para tocar, sino que también hay escobillas o escobetillas, baquetones de goma o de fieltro, etc.
A la forma de agarrar las baquetas se le llama "grip". La forma sugerida de tomarlas es:
1.- Buscar en la baqueta en el que el rebote se de con mayor facilidad y tenga la mayor duración posible sin que el baterista aplique fuerza.
2.- Cerrar la mano, tratando de que quede un espacio para que la baqueta pueda pendulear fácilmente. A este espacio se le conoce como fulcro o fulcrum.
Se emplean movimientos de dedos, muñecas, codos y brazo, dependiendo de la distancia, fuerza y técnica de cada baterista.
En los últimos tiempos, se han adoptado los estilos del grip Tradicional y el Match grip, ya que su comodidad hace que sea el preferido de un gran número de percusionistas. El agarre tradicional y el match grip solo varían en la posición en el agarre de la mano débil del baterista, elegir uno u otro es cuestión de gustos más que de superioridad.
Un baterista es un músico que toca la batería.
Se asume que el mismo necesita tener coordinación, musicalidad y energía, ya que a menudo tiene que tocar a la vez varios elementos de percusión. El término percusionista usualmente se refiere a un músico que toca percusión académica (música clásica) o latina. Se denomina «batería de estudio» o «de sesión» a los profesionales capaces de desenvolverse en cualquier estilo de música, además de estar preparados para interpretar la mayor parte de las obras musicales con unos pocos minutos de analizar la partitura maestra o una partitura de batería.
Es raro que el batería no forme parte de las formaciones de música popular occidental del siglo XX con influencias norteamericanas (jazz, rock, hard rock, punk rock, blues, pop, heavy metal, etc.)
El bongó
El bongó es un membranófono de golpe directo conformado por un juego de dos cuerpos de madera ligeramente troncocónicos, uno más pequeño que el otro, unidos por un listón de madera. Sus bocas superiores -las de diámetro mayor- están cubiertas por cuero sin pelo que se tensa con un anillo de metal a través de llaves metálicas. El intérprete -bongosero- lo percute con las manos, para lo cual lo coloca entre sus rodillas, sentado, ubicando el parche más agudo (el de menor tamaño) a su izquierda.
Conjunto de música tropical Los Guayacanes, integrados por afroargentinos. Obsérvese la modalidad de ejecución del bongó con dos baquetas. Foto Efros, 1957, Olivos (Buenos Aires).
El bongó es, a decir de Fernando Ortiz —el etnógrafo e historiador cubano— “la más valiosa síntesis en la evolución de los tambores gemelos lograda por la música afrocubana”. Su origen se remonta a la zona oriental de Cuba que conjuntamente con el desarrollo del son, alcanza su forma definitiva y mayor esplendor al llegar a La Habana a partir de 1909.
Es un instrumento de la llamada de "percusión menor". Membranófono compuesto por dos tambores de madera con un parche cada uno, con una diferencia de altura entre ellos generalmente de una cuarta o quinta. Los parches son ceñidos por unos aros y un sistema de tensión por llaves (en su inicio eran tensados mediante el calor del fuego o con cuerdas o correas). Los tambores van unidos por el costado con una pieza de madera, aunque antiguamente se hacía con una tira de cuero o una soga. Los tambores son de forma cónica y se ejecutan con los golpes de las palmas de la mano o con baquetas. El tamborcillo más pequeño es llamado macho y se coloca a la izquierda; quedando a la derecha el mayor llamado hembra. Esta disposición es usada por personas con predominio derecho. Para personas con predominio izquierdo, el bongó se coloca en posición inversa, quedando el macho al lado derecho. Generalmente se coloca entre las rodillas del ejecutante sentado, aunque también es muy utilizado sobre un atril. El/a ejecutante suele alternar su uso con el cencerro cubano, utilizado generalmente en el clímax del son, llamado el montuno.
Existe información que hace pensar que su origen proviene de unos tamborcitos hechos con duelas de madera de pequeñas bateas y cuero fino de venado utilizados para rezos a Elebwa (deidad de la religión afrocubana) o de otros, usados por pares, como ofrenda a los ibbeyis (deidades mellizas en los culto de santería). Otras informaciones hablan de conjuntos de son que utilizaban un solo tamborcito, que se sujetaba con una mano o sobre el brazo y se percutía con la otra. Más tarde el empleo de los dos tambores se lograba uniéndolos con una tira de cuero o una soga, colgándolos de una pierna del ejecutante sentado, quedando los tamboreas a ambos lados de la misma.
Su evolución ha estado muy ligada a la aparición y popularidad del son montuno cubano. A través de los conjuntos soneros llegaron a los salones de bailes y de ahí a las grandes orquestas. Con el éxito de esta música en la Cuba de 1920 el bongó sale de las fronteras cubanas y se establece definitivamente en el escenario internacional. El Trío Matamoros, Arsenio Rodríguez o Benny Moré han sido algunos de los artistas que con su talento contribuyeron a su definitiva universalización. En la actualidad se encuentran en orquestas que interpretan ritmos cubanos y latinoamericanos, comúnmente llamados salseros, por todo el mundo actual.
El bongó no es un instrumento autóctono afroporteño sino una apropiación de su homónimo cubano. Ello se remonta al menos a la década de 1940, cuando diversos géneros de raíz afro de otros países americanos -especialmente Cuba- caló en el gusto ciudadano, básicamente a través de los medios masivos de comunicación y las giras de orquestas extranjeras. Fue en ese marco que los afroporteños empezaron a cultivarlos, resignificándolos desde una perspectiva propia que denominan -por lo menos desde los ’60- “rumba abierta”. Según fuentes orales recogidas a veteranos de la época, la radicación de no pocos músicos cubanos en el Buenos Aires de entonces y su frecuentación a clubes y fiestas afroporteñas, constituyó un significativo refuerzo para la consolidación del bongó. En ese entonces, cuando los afroporteños tocaban música de corte afro en espectáculos nocturnos, el bongó era un instrumento obligado, lo cual no estaba exento de libertades interpretativas propias de la estética del divertimento, como por ejemplo Pedro Mamerto Peyrán, quien solía dar vuelta carnero mientras tocaba. Una variante en su modo de ejecución -dejada de practicar hacia 1970 tras la muerte de sus cultores-, consistía en percutirlo con dos gruesas baquetas sin mazo.
Actualmente tiene plena vigencia entre los afroporteños, destacándose notables intérpretes. Su utilización es específica para la rumba abierta, aunque los grupos profesionales de música afroporteña también suelen incluirlo en los géneros más antiguos (candombe y cantos “en africano”). Ello genera sutiles discrepancias de sentido y tienden a no seguir realizándolo, pues juzgan que al ser un instrumento moderno y foráneo es impropio de esos géneros, dando como prueba que su sonido no se amalgama debidamente.
Si bien hoy todos los ejemplares en uso fueron comprados en casas de música en las últimas décadas, se recuerda con admiración a los hechos hasta los ’80 por Ricardo Moreno, un artesano blanco tucumano radicado en Buenos Aires.
Como sucede en Cuba, recibe el mismo nombre cualquiera de los dos cuerpos del bongó tocados de manera independiente, resultante tras quitar el listón que los une. Generalmente lo utilizan los niños como instrumento de práctica en los ensambles de rumba abierta conformados espontáneamente, sobre todo en las fiestas.
El bongó tiene como función dar estabilidad a la música en la que se esté tocando creando un acompañamiento rítmico. Debido a esto, han surgido esquemas propios del bongó, de los cuales destaca el “toque martillo”, que consiste en una secuencia de ocho sonidos en alturas y timbres diferentes.
La popularización del bongó ha dependido en gran parte de la universalización del son de montuno. Grandes artistas como Arsenio Rodríguez, Benny Moré, Miguel Matamoros, Siro Rodríguez y Rafael Cueto, han sido quienes han logrado con su talento dicha universalización.
No hay duda que la salsa está llena de sabor y energía. Toda las síncopas, melodías y armonías que componen este género quedan amarradas por el equipo de los tres campeones de la percusión: El timbal, las congas (timbas) y el más pequeño y pícaro, el bongó.
Las Congas
Estos instrumentos son llamados de diferente manera, dependiendo de la zona donde son utilizados. En Centro América se las llama tambores de mano, congas o tambora, pero el nombre que más se ha internacionalizado es el de congas.
La conga (también llamada tumbadora), es un instrumento de percusión membranófono de origen cubano.
Al principio el nombre de este instrumento de percusión, de raíces africanas , era «tahona». Éste era el nombre que tenía originalmente, impuesto por los nativos africanos. Luego se le llamó «tumba», palabra cuya forma proviene de la fonética bantú. Posteriormente, se emplearon nombres como «salidor», «3-2» y «quinto». En los años 50, el nombre de «conga» se populariza en el mundo por el apogeo de la salsa y los ritmos cubanos, entre ellos la conga. El nombre que se da hoy en día al instrumento es, pues, más comercial que autóctono.
El tambor de conga fue adaptado de modelos de tambores de África donde esto comenzó como un tronco sólido, ahuecado y con una piel clavada o fijada sobre la apertura de un extremo,variando en dimensión y diseño según el sonido a buscar.
Hay un tambor grande de origen bantú que ha sido identificado como un antepasado posible del tambor en forma de barril cubano conocido como tumbadora, pero mejor conocido como conga por su posible origen africano en El Congo.
Con el tiempo, las congas han cambiado mucho tanto en su constitución como en la manera de tocarlas. Es instrumento derivado de otro de África, donde comenzó como un tronco sólido ahuecado y con una piel clavada sobre la apertura de un extremo. El tambor de makuta, de origen bantú, ha sido identificado como un posible antepasado del tambor cubano en forma de barril conocido como tumbadora. A pesar de cualquier linaje remoto de África, no podía haber sido desarrollado sin la técnica de fabricación y los materiales de los europeos, incluyendo los barriles de vino españoles.
A pesar de cualquier linaje remoto de África no podía haber sido desarrollado sin la tecnología de fabricación y materiales con lo que contaba la isla cubana en ese periodo.
Al principio, las tumbadoras desempeñaron un papel mayormente folclórico en Cuba. Cuando el género afro-hispano de la rumba surgió en La Habana y en Matanzas, se tocaba inicialmente con barriles de bacalao y de velas, que después se transformaron en los llamados cajones. Tales instrumentos improvisados fueron remplazados (al menos parcialmente) por las tumbadoras. Posteriormente, ese modelo rudimentario de la tumbadora fue adquiriendo una forma mas parecida al que tenemos hoy en día, aunque aún era un tambor muy sencillo, que estaba comprendido del solo vaso y el cuero. Este último estaba sujetado a la boca de la conga con clavos; no existían los herrajes, y se afinaba el cuero (o parche) acercándolo al fuego. En los años 40, aparecen los herrajes de afinación de las congas. Esta importante renovación es atribuida al pionero Patato Valdés.
En los años 40, el pionero Cándido Camero agregó un segundo tambor a la conga, convirtiéndose así en el primer percusionista en tocar con dos, siendo desde ese momento hasta nuestros días el tradicional par, es decir, la conga y la tumbadora (las congas).
Aunque ya no está confinada a expresiones folclóricos y rituales, las funciones tradicionales de la tumbadora han sido preservadas por una amplia gama de artistas comprometidos con esa causa, lo mismo en la isla que en el extranjero. En 1952, por ejemplo, el colectivo rumbero Los Muñequitos de Matanzas fue fundado (bajo el nombre original de Guaguancó Matancero) en un renombrado templo del dios Baco de dicha ciudad portuaria. Desde entonces, la agrupación se incrementó hasta llegar al total de 14 percusionistas, vocalistas y bailarines que dominan el panorama completo de la rumba, así como la música litúrgica de origen yoruba, brícamo y abacuá.
Los instrumentos más trascendentes, que ha aportado la Percusión cubana a la música mundial son las claves y la tumbadora. El primero facilita la adquisición de una enorme parte de los rudimentos rítmicos básicos de la música cubana. Y la tumbadora, por incluir en sus técnicas, todos los tipos de golpes conocidos en Cuba e incluso permitir la frotación, a lo que se suman sus posibilidades para la ejecución del repertorio cubano y afrocubano, dadas por sus variadas dimensiones constructivas.
Las congas se tocan con golpes directos de las manos. En casos muy particulares, se tocan con baquetas. Como en la mayoría de los membranófonos latinoamericanos que han perdurado, el parche originalmente estaba hecho de cuero natural, aunque actualmente también se fabrican sintéticos: estos últimos son más resistentes, los sonidos son más fáciles de obtener y no se desafinan con el cambio de temperatura. Ambos parches tienen sus pros y sus contras. El conguero puede tocar sentado o de pie. Es habitual que la conga se presente por pares sobre un trípode, como ocurre con los timbales, aunque también las podemos encontrar con un formato de tres, cuatro, cinco y hasta 6 congas (lo cual no es tan habitual).
El sonido se logra al percutir el cuero con las manos, con lo cual se produce una resonancia como consecuencia de la salida del aire por el extremo inferior del tronco.
Hay dos formas de tocar estos tambores: sentados apoyándolos en el suelo, teniendo la precaución de inclinarlos para lograr que el sonido escape a través de la boca inferior del instrumento y colgado del cuerpo del ejecutante mediante una correa.
Existen varios golpes:
-Tono abierto (open)
-Tono ahogado (muff)
-Tono seco abierto (open-slap)
-Tono seco tapado (slap)
-Tono bajo de palma
-Hillfinger (manoteo, palma y dedos)
-Glissando
-Con las uñas ( empleadas por el pionero Tata Güines)
En la escritura musical, cada uno de estos golpes tiene un símbolo que lo representa. La técnica de la conga es muy amplia, y para dominarla requiere de tiempo, paciencia y disciplina. A lo largo de los años esta técnica ha sido desarrollada de tal manera que las tumbadoras actualmente pueden jugar un papel protagónico dentro de una orquesta musical o incluso sin ella; y esto se debe a los famosos solos o “descargas”; en estas demostraciones de virtuosismo, juegan un papel protagónico los redobles, flamadiles y paradiles, que son rudimentos propios de la (batería pero que con el tiempo han sido aplicados a las timbas, desafortunadamente, ejecutar estas técnicas encima de un cuero directamente con las manos requieren aun mucho mas esfuerzo que con baquetas, por lo tanto, exige aun mas practica y horas de ensayo continuo, además de esto, se podría decir que la morfología de las manos debe ser alterada, y esto podrá ser posible solo a través de la practica continua; primero hay que constar con palmas mas acolchonadas, dedos callosos, y tendones y músculos estirados, de lo contrario, ejecutar este instrumento no será posible; estas características se irán obteniendo a la medida que se practique con rigor y esfuerzo.
Tipos de congas
Hay hasta 5 tipos de congas, que se diferencian por su tamaño y su afinación. De más agudo a más grave, son éstas:
-Requinto: conga de cuerpo delgado de afinación muy aguda, aún mas alta que la del quinto. Su función en la rumba es improvisar.
-Quinto: conga de cuerpo delgado de afinación aguda.
Como hace el famoso percusionista Giovanni Hidalgo, ambas también son utilizadas a manera de cencerro, habiendo ya desarrollado la independencia de ese instrumento musical, útil para marcar el tiempo.
-Macho, 3-2 o conga: de cuerpo mediano, se puede afinar de 2 formas: una es más aguda para poder tocar como tumbadora central en formato de dos congas o más; la otra es más grave para poder tocar únicamente esa tumbadora en la rumba.
-Hembra o tumbadora: de afinación grave; su cuerpo es más ancho.
-Retumbadora o mambisa: es la más grave de todas, y su cuerpo es el más ancho.
Normalmente nos encontramos el formato de conga y tumba o el de quinto y conga. En el caso de utilizar tres, lo más habitual es el formato de quinto, conga y tumba.
Las congas se manufacturan de distintos tipos de materiales. El más utilizado es la madera, pero las hay hechas de fibra de vidrio o fiberglass; hay modelos viejos manufacturados en metal. Los manufactureros más conocidos son Latin Percussion, Meinl Percussion, y Pearl.
El cuero utilizado es generalmente de mula, potro o de vaca, obtenido de la parte del estómago.
Los cueros finos ofrecen mejor respuesta, alta afinación y sonido claro.
Los cueros gruesos ofrecen mayor durabilidad, mejor proyección y más volumen.
Por último el modelo más novedoso es el construido en fibra de vidrio maciza (una sola pieza) con tensores de metal, y la ventaja de estas congas es que el sonido es más directo, brillante y con más resonancia.
Las medidas de las tumbadoras varían desde 9 a 12 pulgadas en su extremo superior y generalmente son utilizadas de a dos o de tres.
Congueros:
Entre los pioneros tenemos a: Cándido Camero, Patato Valdés, Chano Pozo, Tata Güines, José Luis Quintana "Changuito", Armando Peraza, Ray Romero y Angelo Aponte.
Otros reconocidos Congueros por su aporte a la música afrolatina son: Poncho Sánchez, Mongo Santamaría y Ray Barreto.
Estos primeros Congueros colocaron los fundamentos sobre la cual se construiría la forma actual de ejecutar este instrumentos, abriendo paso a las nuevas figuras o iconos que juntos, han revolucionado el papel que juega la conga en la música actual, universalizándolas cada vez mas, entre ellos tenemos a: David "La Mole" Ortiz, Richie Flores, Miguel Angá Díaz, Pedrito Martínez,Eddie Montalvo,Raúl Rekow, Pakito Baeza, Samuel Torres, Orlando Poleo, Paoli Mejías, Jose Febres, y el aclamado y reconocido percusionista puertorriqueño Giovanni Hidalgo, quien elevo la tecnica a niveles superiores, tanto en tecnica, musicalidad y rapidez, es titulado por muchos como el mejor conguero del mundo o "the conga king" aun por sus propios colegas percusionistas.
domingo, 14 de octubre de 2012
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